Ejemplifiquen con alguna imagen en la cual el “no saber” puede generar un recorte de la interpretación de la verdad, y que con “el saber” esta mírada se amplía y permite una interpretación más completa del mensaje que transmite la imagen
La relación entre ver y saber
No hay una relación simple y lineal entre saber, ver y creer, y conviene profundizar sobre este punto. El británico John Berger (2000) pintor, ensayista y crítico de arte contemporáneo da un ejemplo simple: “Todas las tardes vemos ponerse el sol. Sabemos que la tierra gira alrededor de él. Sin embargo, el conocimiento, la explicación, nunca se adecua completamente a la visión”.
(…) Lo que sabemos o lo que creemos afecta al modo en que vemos las cosas”. ¿Cuál es la relación entre ver y saber? ¿Solo veo lo que sé? ¿Puedo ver más allá de mi saber? ¿Lo que veo interroga mis saberes? Es cierto que nuestros saberes configuran nuestras miradas. El ejemplo más claro es que, frente a una misma imagen (pintura, foto, etc.) no todos vemos lo mismo. Pero también es cierto que, ante una experiencia visual, nos podemos encontrar viendo más allá de lo que sabemos y de lo que esperábamos ver: una imagen puede interrogar nuestros saberes y desestabilizarlos.
En un fragmento de una novela de Antonio Tabucchi, Nocturno hindú, una escena pone en juego las expectativas y saberes previos a la hora de mirar. El protagonista de la novela conoce a una joven, Christine y se da la siguiente conversación:
“Hace algunos años publiqué un libro de fotografías”, dijo Christine. “Era la secuencia de una película, lo editaron muy bien, como a mí me gustaba, reproducía incluso los dientes de la película, no tenía leyendas, sólo fotos. Empezaba con una fotografía que considero la más lograda de mi carrera, si me deja la dirección se la mandaré, era una ampliación, la foto reproducía a un joven negro, únic amente el busto; una camiseta con un letrero publicitario, un cuerpo atlético, en el rostro la expresión de un gran esfuerzo, las manos levantadas como en señal de victoria: está ev identemente llegando a la meta, por ejemplo de los cien metros”. Me miró con un aire algo misterioso, es
perando probablemente que interviniese. “¿Y bien?”, pregunté yo impaciente, “¿cuál es el misterio?”
“La segunda fotografía”, dijo ella. “Era la fotografía de cuerpo entero. A la izquierda se ve a un policía vestido de marciano, lleva un casco de plexiglás sobre la cara, botas altas, empuñaun fusil y muestra una mirada feroz bajo su visera feroz. Está disparando al negro. Y el negro está huyendo con los brazos en alto, pero ya está muerto: un segundo después de que yo hiciese clic ya estaba muerto”. No dijo nada más y continuó comiendo.
(A. Tabucchi [1995], Nocturno hindú, Barcelona, Anagrama.)
Este ejemplo tomado de la literatura sirve para pensar muchas cosas: por un lado, cómo completamos sentidos cuando vemos una imagen, de qué manera los rostros, las expresiones, la vestimenta nos hacen imaginar qué está sucediendo o habrá sucedido en esa escena, cómo podemos llegar a inventar una historia. La operación que realiza la fotógrafa al presentar en primer lugar una foto que amplía determinados detalles y oculta otros, para luego mostrar la imagen completa, deja en evidencia, entre otras cosas, que las prácticas de mirar y mostrar son activas, que lo que hacen los espectadores no es simplemente mirar. Aunque en la segunda página, Christine, la fotógrafa, muestre, en palabras de Tabucchi, “la fotografía de cuerpo entero”, en sentido estricto las imágenes nunca lo muestran todo: por un lado, el que pinta, fotografía, filma, realiza un recorte, muestra lo que ve y, a su vez, lo que quiere mostrar. Y, por otro lado, el que mira siempre realiza esta operatoria de suplir sentidos, de llenar vacíos, de conjeturar.
a) Les proponemos, en primer término, mirar la imagen que reproducimos a continuación.
Traten de situarla en espacio y tiempo. Deténganse en la composición del cuadro. Vean qué les llama particularmente la atención.
Cacique Villamain –”buitre de oro”–. Sometido en diciembre de 1882. Familia del cacique Villamain y unas mujeres de la tribu posan en sus tolderías en las inmediaciones de Ñorquín.
b) A continuación lean lo que escribió sobre esta imagen Julio Vezub, bajo el título “Fotografía de una familia indígena”.
Fotografía de una familia indígena
Pocos meses después de que fuera sometido por las tropas del ejército argentino en diciembre de 1882, el cacique Villamain posa con su familia y las mujeres de su tribu en las inmediaciones de Ñorquín. (…)
La fotografía congela en el tiempo la imagen de una familia indígena en el momento exacto antes de su desaparición, la detiene en el instante previo a su desestructuración total y a la desarticulación definitiva del universo de sentido que sostenía a dicha sociedad. El conjunto de las personas retratadas y sus semblantes reflejan la impronta de un pensamiento común: esto es lo que somos y a partir de ahora no seremos nunca más.
Uso pedagógico de las TIC
Aunque los personajes retratados ignoran su destino, la fatalidad del cambio y su inscripción en los rostros es lo que provoca el impacto de la foto. ¿Qué futuro inmediato espera a este grupo familiar? Con la ocupación del territorio patagónico la mayoría de las comunidades indígenas vieron su población diezmada por el exterminio militar y por las pestes de viruela, conocieron la disociación de los lazos familiares a partir del enganche forzoso de los sobrevivientes en la Marina, o de su envío como fuerza de trabajo a la zafra azucarera, a más de 2.000 kilómetros de distancia en la provincia de Tucumán.
Asimismo, vivenciaron la entrega de mujeres y niños como criados a familias adineradas de Buenos Aires.
(…) En la foto, el cacique Villamain exhibe con orgullo un quepi y una chaqueta idénticos a los vestidos por los oficiales del ejército nacional. La entrega de ropa y uniformes a los caciques, capitanes y capitanejos, tenía una larga tradición entre las autoridades argentinas, las que cultivaban la ambigüedad y la polisemia en las relaciones con los indígenas desde los tiempos del gobierno de Juan Manuel de Rosas en la primera mitad del siglo XIX. Sin embargo, nunca antes esa práctica había tenido una connotación tan dramática ni los ribetes farsescos presentes en la imagen: Villamain acaba de ser derrotado y definitivamente sometido.
(J. Vezub [2002], Indios y soldados. Las fotografías de Carlos Encina y Edgardo Moreno durante la “Conquista del Desierto”, Buenos Aires, El Elefante Blanco, págs. 45-49.)
c) Luego de leer el fragmento vuelvan a mirar la foto. ¿Registran cambios respecto de la percepción del principio, qué detalles pueden consignar?
d) Debatan en grupos la relación existente entre ver y saber. ¿Cómo juegan los saberes previos a la hora de mirar? ¿En qué medida esos saberes obstaculizan o favorecen la amplitud de nuestra mirada?
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Claudio,
estuve visitando el Blog, vi alguno de los videos y, la verdad, muy bueno che… Sigan así… Un abrazo!!!